Hay un momento en la vida de un joven cuando inicia la vida laboral, y al parecer es el inicio de una buena vida donde podremos independizarnos económicamente, pero si no sabemos que responsabilidades o presiones tiene el trabajo probablemente seremos lastimados en algún momento sentimentalmente, y es que en el trabajo pasamos mas de 10 horas conviviendo con personas de diferente ideología, creencia y jerarquía, por lo que puede resultar estresante como joven cristiano. Incluso cuando tenemos el clásico Jefe que lo único que sabe es hablar ácidamente, con groserías, maltratos, sarcasmos incluso hasta racismo, con prepotencia, nos vemos afectados en el corazón por que empezamos a guardar cierto resentimiento, pero no solo es el jefe sino también nuestros compañeros que fijándose en sus metas parecen rivales y empiezan los chismes, diretes y hablan de ti a tus espaldas, o el riesgo de que en fiestas sociales empieces a introducirte en costumbres que no son dignas de un Joven Cristiano todo para ser aceptado por tus compañeros y lo único que se provoca es caer en faltas ante Dios.
Que hacer cuando nuestro corazón esta dañado, estresado por todo esto que nos pasa en el trabajo, no hay forma de aislarnos ya que también tenemos necesidades económicas?
Pues debemos reconocer que en primer lugar somos empleados y tenemos superiores, la biblia dice que obedezcamos a nuestros jefes, o líderes en el trabajo, que los amemos incluso que pidamos por el éxito de la empresa en la que trabajemos. Recordemos que el trabajo que tenemos es por la voluntad de Dios no es una casualidad o que por tus meritos y experiencia tienes ese trabajo si no por que Dios te lo dio, te dio la preparación académica, la experiencia, las actitudes y aptitudes necesarias para laborar y así poder sustentar a tus necesidades y aportar para la obra del evangelio.
Demos un vistazo rápido a Efesios 6:5-8 donde nos dice siervos refiriéndose a empleados que tienen un patrón laboral, donde nos mencionan que todas las funciones que realicemos, las hagamos para el Señor Jesús, sirviendo de buena voluntad
Ya que tenemos muy claro por que tenemos ese trabajo, hay situaciones en las que tenemos que mejorar como cristianos, y desarrollarlas como es la paciencia, el amor, la tolerancia y si estos son frutos del Espíritu Gálatas 5:22-23, es por eso que no solo en la iglesia debemos aplicarlos si no en toda nuestra manera de vivir.
Los animo a que se esfuercen en su trabajo, perdonen de corazón todas las heridas que han causado y en vez de reclamar bendigan el lugar y el patrón que tienen.

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